Yo no tengo ningún
erario,
sólo sol y paz
Dejarlo en algún lugar
será mi cumbre final,
poca cosa me pide la tierra
de alabastros llena, de boñigas y piedras
Generación no espontánea que yació en
el universo
veré como se destruye todo o se recompone en algún
umbral
Ya estaré, en la más lánguida existencia
sin perturbar a nadie aún queriéndolo
No tendré provisiones de subsistencia,
no necesitaré de la amistad ni de la compañía
de ninguno
No arrastraré afiliación seré yo en el
nirvana del universo
Tragando polvo, comiendo alabastro, transformándome
en un desaforado espectro
Sin voz ni voto; sin amor placentero, sin recuerdos que me
aten a alguna esperanza
Estaré en libertad, como ha de estarse cuando todo
desparezca
No tendré morfología, no me pareceré
a nadie,
No seré el oscuro recuerdo de los desalmados
Perteneceré a otra esencia de cálidas temperaturas
O cubierto de glaciares cuando amanezca
No habrá pensamiento que prevalezca
Los átomos no piensan, no hieren, o insultan
No son seres, son partes y solo ellas
desunidas o unidas no volveré a tener ser
Me perdonaran, los perdonaré,
jamás lo sabré por haber transcurrido en estas
mustias tierras
de adoquines, asombros de ignominia, destrezas de la “vida”
no oiré, desprendido de la galaxia superior estaré
reflotando quizá para siempre,
quizá para siempre, pensando en ti, si mi cerebro funciona
inmanente a tus pasos
Podrá ser, no lo sabré hasta tanto me halle
en el paseo sideral
Sin penas que me atosiguen, sin gente que me rodee
Sin perjuros que rindan amistad infame
Sin lealtades “familiares”,
sin vida que me acompañe,
para un recordar de almas sin existencias
no es la muerte a lo que me refiero ni al “mas allá”
Es a mi viaje cósmico
para el cual me preparó ahora que todo está
descompuesto,
deshecho, compartido con mediocres coexistencias
Con pertenencias ajenas,
con la diatriba diaria como el tema augural.
No muere el firmamento, mueren ellos,
o en mejor castellano fenecen en su propio quehacer
La desgracia nos abrumó y nos seguirá abrumando
no hay final para estos quehaceres
Solo hay treguas entre uno y otro abatimiento
para allá voy, para allá siempre quise ir en
retiro
|