Estás en > Mis repoelas > Colaboraciones

 

poemas de  Fran Ignacio Mendoza

LA ETERNIDAD EFÍMERA




Huir... morir

I.
Vuelca el mar
sobre mis párpados,
lápidas de cansancio...
Y te diré que tarde lo que tarde la tarde,
seguiré aquí...

II.
Derrama sobre mi pecho
tus vómitos de miedo,
que son el eco anónimo
de un vendaval nocturno,
al amparo de un sosiego
Para el olvido de tu infierno.

III.
Erosiona los volcanes
De mis venas: caudal errante
por un cuerpo anochecido,
y te pintaré a ras del cielo
rosas y cisnes nacidos
por el beso del rocío.

IV.
Derrumba sobre mi espalda
las cordilleras vastas del invierno,
- mi espalda costa al Mediterráneo
salpicada de nubes blancas, gaviotas-
y te sonreiré despacio,
fingiendo el desencanto.

V.
Destruye lo sembrado
con el aliento enrarecido e infame
de la indiferencia
y correrán las garzas percatadas
de un triste presagio,
huyendo hasta morir.

Tarde sin saber

No sé si sé este fragmento de río,
si es dulce el agua que no me toca.
No sé si sé la historia completa,
si sé parte de la sombra que oculta,
si sé el pensamiento fluvial que me detuvo.

No sé si sé andar por un agua
que mantiene queda el alma,
no sé si sé que un ave
puede hacer de esta tarde,
una inmensidad o una siesta.

No sé si sé morir por un tiempo,
suspendido en el fondo
de un cuerpo que furtivo me reclama
cuando en el río oscurece.

No sé si sé de esta rama el silencio
que propaga y me culmina.

De La eternidad efímera ( primeros poemas)

Poemas seleccionados por el poeta © Fran Ignacio Mendoza, elegidos por el, para su publicación en la revista mis Repoelas:





Los últimos solitarios


La eternidad efímera


Final e inicio


 


Página publicada por: José Antonio Hervás Contreras