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poemas de Inmaculada Nogueras


EN LA ENTRAÑA PROFUNDA




Y amaneció la luz del nuevo día lo mismo que
el polen de los campos se transmite
de abeja a jaramago, de clemátide a caléndula
al hálito escandaloso del piar de las aves.

Y el alba se expandió sobre un entorno diferente
despojado de luz y de esplendores,
acuchillado en sus propias espinas.

Solo veo ante mí planos baldíos
dónde una sementera pedregosa
tropieza con mis pasos.
Estratos superpuestos, cuerdas hendidas de guitarra.
Pedro Páramo arropando el herbazal.

Hay quién se vale del alba para adentrarse a fondo
en la entraña profunda,
y se baña en torrenteras a ras de tierra, sin mácula,
aspirando el solaz humedecido,
inmerso en la embriaguez
del propio sentimiento.

Gente intacta
sabiendo a ciencia cierta que el pesar
no es más que una capa superflua de vulgar cebolla
cuyo núcleo contiene la esencia verdadera,
la que nos hace fuertes,
la que fluye vigor por la embriaguez de vida.

Gracias por el dolor si aclara el alma
distraída, por costumbre, en los sonidos
de timbales
palaciegos y vacuos,
esos que impiden vislumbrar las nubes
que dibujan caballitos de mar,
y adivinar el tibio nuevo día
entre los intersticios de la tiniebla humana
que nos mora,
borrando, sin apenas darnos cuenta,
el vivero de gozo del que somos simiente.

El dolor forma parte de la vida
como las azucenas y los lirios,
como los desayunos y las cenas,
como los buenos días y las malas noches,
como el carmín y la ojera morada,
igual que el delantal y el sombrero de copa.

queda el placer intrínseco
de sentirnos dispuestos
ante la adversidad, dispuestos a exprimir
el limón o la naranja,
el abrazo o el desprecio,
el vino o el chocolate,
como un regalo único
e intransferible,
que lima la aspereza de los duros ocasos
que apostan en el fondo nuestra angustia

 

Selección de relatos y poemas de la escritora andaluza © Inmaculada Nogueras, elegidos por la autora, para su publicación en la revista mis Repoelas:





El otoño


En la entraña profunda


Tener sesenta o más


Ya no


relatos


 


Página publicada por: José Antonio Hervás Contreras