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Elegía a Rosamari

ELEGÍA A ROSAMARI


Siento el dolor de tu ausencia imperativa.
Es inconmensurable, se han roto las escalas.
Siento el dolor de una inmensa herida
que no cicatriza ni sangra ni abandona.
Vivo como un náufrago con todas sus fuerzas
abrazado a un madero y los ojos siempre abiertos,
buscando esos dos faros levantados, con amor, en la orilla.
Mi sed no encuentra fuente, se secó todo aliento.
Mi hambre sólo se sacia mordiendo en tu memoria,
pues sólo tu memoria me sirve de alimento.
Ya no tengo miedo a la muerte, no.
Sin embargo, temo a la vida y que me hurte el empuje necesario
para que nuestros hijos vuelen con sus alas.

¡Cuánto silencio, qué tensa calma
embridando el aire de la casa hasta la asfixia!
Echo de menos, en este viaje, tu voz de peregrina.
Echo de menos tu sonrisa: esa lámpara de ternura.
En las noches de insomnio necesito tu voz de lazarilla.
Las heridas de mi alma no necesitan árnica,
sólo desean el tacto de tu mano amiga.

No pudiste oler el azahar de tu primavera
y pasear bajo la lluvia con nuestras manos unidas
porque la muerte te me robó tan traicionera
de entre mis manos sin piedad alguna
con su fuerza ilimitada y predadora…

Ahora tengo que decir nunca, nunca,
y es como un océano inmenso, inmenso,
cuyo límite es insondable, desconocido.
Todo mi ser se niega completa y enteramente
con todas sus células y fluidos.

Nos prometimos ¿recuerdas?, que el nunca,
jamás nos vencería. Que rompería como una ola grande
en la roca indestructible de nuestros recuerdos imborrables.
Hemos cumplido una etapa, veinte años:
un sueño que me diste y dos milagros de regalo.
Siento el dolor de tu ausencia imperativa
que sólo se calma mirando al cielo profundo, infinito,
porque en él luces, para siempre, como su mejor estrella.

Siento tu amor en tropel como si nada,
como si la muerte no nos hubiera visitado
aunque un deseo le he pedido cuando vuelva:
que a mi muerte mi alma siga enamorada.

Tu esposo, tu amante, tu amigo
Selección de poemas de Tomás Guillén, seleccionados por el propio autor de su libro Pena de ausencia para la revista mis Repoelas:

Elegía a Rosamari ~ : ~ Contigo me iría

Vino la muerte al llegar el día ~ : ~ Ausencia

Las jacarandas ~ : ~ El verso libre, que no suelto

El amor sólo es…
 


Página publicada por: José Antonio Hervás Contreras