Navego en la consciencia
de mi ser
mi corazón es fe y es resistencia
Es creyón que pinta las alhajas
de una princesa venida del oriente
es amor es virtud es la querencia.
Piedra filosofal para el arroyo
de aguas cristalinas de esplendores.
Odalisca de amores terrenales
terraplenes que sostienen mis miedos
He visto una y mil veces la sirena detrás
del barco de mis travesías
La he dormido con notas de mi flauta en
una noche triste de quebrantos
Y vi la luz al despertar el día y descubrí
por qué la quiero tanto.
¡Navego en mis quebrantos!