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Otro año
más que llega
se sufre y se recuerda.
A quien me dio su bello amor,
cómo la más brillante estrella.
La felicidad voló...
Junto con su alma amada.
Ahora ya no es lo mismo,
mi alma está taladrada.
Mi padre amado y querido
dulce tierno y amoroso.
Tú me dabas sabiduría,
y momentos muy hermosos.
Tus consejos en mi quedaron
yo nunca los olvidaré.
Son collares de diamantes,
cultivados de tu bello ser.
¡Oh papito de mi alma!
Cómo extraño tu querer.
sin ti mi alegría se fue,
ya ni rosas veo florecer.
¿Quién me dirá que me quiere
con amor puro y filial?
¿Quién aquél beso reverente...
con ternura me dará?
Flores y también ofrendas
al panteón voy a llevar.
A mi amado y querido padre,
que conmigo ya no está.
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