El Pregón
que recorre las conciencias y fija los dictados de cordura,
en un mundo donde impera la locura, denuncia que el fantasma
de Caín es, embriagado con la sangre de inocentes,
balbucea y con crímenes atroces recorre el planeta
y sus confines.
El poeta , herido por fedayines y sectarios , fanáticos
carentes de alma y sentimiento , lanza al orbe un grito de
lamento y con su pluma denuncia que algo grave se urde y la
conspiración , venida del Averno , necesita conjurarse.
Entonces entiende que no es nada la denuncia si no viene acompañada
de fértiles respuestas ; hallazgo entre las almas ,
culto a los valores , alto en el camino, grito a Somatén,
actitudes de perdón , reconstrucción de almas
donde se anidan las pasiones , limpieza del pecado que trasgrede
la armonía universal y la solidaridad entre los pueblos.
Ha cumplido con la misión encomendada; ahora si es
poeta.
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