Inesperado se escurrió el ademán
inyección vertiginosa de ojeadas interiores
mi iris en la maleza esquiva
es posible que coexistan crucigramas
los siglos de los siglos
o tal vez esa mutación de acto teatral
magias emergiendo
libidinosas carnales
aunque luego desaparezcan.
Uno empieza.
Uno rescinde.
La ciénaga y los ocultos
cuestión de suponer lo que ya se sabe
otro imán hipnótico arranca la píldora
de lo cotidiano
destino o boomerang..
las casualidades no existen…
casualidades, apuntó de repente
cometas invertidos guardados en el cajón
bajo setenta llaves
una imagen con los brazos abiertos
en plena noche lejana.