la carne que me duele
perentoriamente deseé la carne que me duele
anticipada a la huida de su agua vivía en una roca
hecha roca
soñaba en orden imperfecto
la
madera del aire
pletórica de fe
allí
estábamos tú
y tú
y acaso los otros
que ya no estaban
en un dolor con canon
y desconcierto
allí estábamos solos/todos
como siempre
mientras el río rugía la vida
desaforado
mientras yo esperaba el júbilo de tu carne
y tú volvías a sentir fértil
las
yemas
de
los dedos
deseé con usura construir ciudades juntos
ciudades mansas y hermosas como hechas para mí
pero el río llegó llamándote
y pudo más que tú
y que todos
y se me anudó el duelo a la garganta
y dejé de respirarte
y de crecerte
y de creer que mi dios
nuestro
habitaba
entre
no- s
o- t r o s
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