| No basta ser valiente
cuando las calles siguen sucias
No basta sonreírle al miedo para que no se mute en
golpes
No basta ver el mar para comprender el uso áspero del
sexo
Pienso en silencio dónde se esconde la alegría
del mundo
la vida que pudo ser, la que esperábamos confiadas
y sin esquinas
Pienso en los poemas que no me dan de comer, pero iluminan
mi suerte
En el juego perdido
O ganado
En el espejo del pasado que ya no soy
fiel a la memoria de lo que busco
y voy pintando mi camino despacio, sin muchas conmemoraciones
Sabe el corazón lo que necesita otro corazón
Sabe la memoria el dolor que no queremos recordar
Saben las huellas los caminos que no volveremos a pisar jamás
en la vida
Y celebro
llevar el sueño en la palabra
tener la llave de mi vientre
comer cuentos y castañas por igual
Me he mirado a los ojos por enésima vez
y estoy orgullosa de mi luna
Ya he plantado un árbol,
he parido soles,
y he amado y llorado largamente
Es cierto que el mundo no basta y nos duelen sus costuras
Pero basta ya de acatar lo injusto de no ser bien tratadas
que a estas alturas de la Historia
no tiene la Noche el coño para más
gaitas
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