Hoy aquella cárcel es esta casa
oculta en su verdad de barro.
Hoy aquí debemos descubrir el fuego,
debemos descubrir dentro,
debemos encontrar el fuego,
para salir al paso y del pasado salir
hacia el encuentro del fuego
que sigue ardiendo en la luz.
Vieja piedra al edificio nuevo
y leña vieja al nuevo fuego,
porque cuanto no es ceniza es la llama,
y la llama es el nuevo fuego del fuego
que nos enciende en más vida y más luz
mucho más allá de la luz y del fuego.
Levantar la casa dando a las estrellas,
abierta al camino y el camino abierto
a la montaña, para que el camino y la montaña
vuelvan a casa de camino a las estrellas.
Rehabilitar la vieja y nueva casa,
de esa infinitud de abuelos de nuestros abuelos,
de esa infinitud de hijos de nuestros hijos,
contigo ahora presentes aquí en la llama.
Hoy levanto la piedra a pie de vuelo
y edifico la casa camino a las estrellas,
cuando la casa se hace huerto de la Rosa,
en el fuego, que sigue ardiendo, en el fuego.