Aunque el cielo
muestre su túnica,
con nostalgia y el frío
quiera penetrar mi interioridad.
Vengo por ver tu faz,
llena de alegría,
esperanza y ansias
de vivir entusiasmada.
Tus ojos de enamorada,
sin una pizca disimulada.
Se extravía para amar,
con entrega decidida
para acariciar con ternura.
Tomas la decisión
de amar sin medida.
Sin premura entregas
Las mieles deseadas.
Cuando das amor,
pierdes la prevención,
la desconfianza se desvanece
y los deseos son una fuente
inagotable de placer.
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