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Todo es silencio, plenitud en esta hora
donde Marsalis compuso una suite dedicada
a mi ciudad. Me adentro en el poema como
en la juventud de mi propia incertidumbre
salvando las distancias transformándome en mú-
sica, el tiempo se detiene en la palabra y las
notas, composición de los aleros que me pro-
tegen del agua de mi propio linchamiento.
La ciudad que me vio crecer y tantas veces
alejarme para regresar siempre como Kavafis
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